Yo fui un Dirigente Institucional: 2.- Jefe de Grupo – Segunda Parte febrero 14, 2011
Posted by Bad LT in Historia, Scouts.Tags: 2008, 47, Cusco, Dirección Institucional, Jefe de Grupo, Santa Rosa, Scouts, Scouts Cusco 47, Scouts del Perú
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Bueno, seguimos con esto de que “yo fui” un Dirigente Institucional en la Asociación de Scouts del Perú. Y claro, es una historia que detallada, tiende a ser larga y por momentos no tan satisfactoria al momento de recordar, pero en fin, los momentos felices siempre son más, y uno no tiene 20 años toda la vida, así que, creo que lo hicimos bien, ya no hay por qué, darle más vueltas al pasado, que las suficientes.
Después de mis dos primeros años como Jefe de Grupo volví a ser dirigente de tropa, y así me mantuve durante unos tres años, claro que también me tome unas merecidas vacaciones del escultismo durante muchos meses. Sin embargo nunca me aleje, hasta estuve en eventos nacionales e internacionales, estuve al tanto de la crisis institucional que surgió en el 2005 y todo eso. El 2004 perdimos el patrocinio del Colegio La Merced y después de algún desconcierto, fuimos patrocinados “de emergencia” por la Región X, tras ello, solo contábamos con un Clan que realizaba sus actividades regularmente. Siendo sincero, yo solo aparecía de vez en cuando.
Lo importante llegó un día del 2006. Dos rovers de mi grupo habían participado de un programa de intercambio con la ASDE, lo que los llevo a pasar todo un mes, entre España y Portugal, una alegría para todos nosotros, pues debe ser una experiencia muy enriquecedora. El asunto es que, al volver, uno de ellos, mi buen amigo Roy (el popular tanoso, cuando no lo era), me buscó una noche en casa y me hizo la propuesta “obvia” que nuevamente me sumergiría en este remolino escultista.
Semanas después nos estábamos entrevistando con la Directora del nuevo patrocinador: el maravilloso Colegio de Señoritas ISP Santa Rosa. Así empezó este segundo sueño de ser Jefe de Grupo, con un equipo de dirigentes de más de diez personas, un gran patrocinador y unos padres de familia excelentes. De más esta, hablar de nuestros nuevos scouts.
Fueron tres años maravillosos (2006-2008), ser Jefe de Grupo, nuevamente fue muy satisfactorio, y no por eso también, esforzado y agotador. Un grupo con tres de las cuatro ramas del movimiento, con un sólido equipo de dirigentes, con un comité de Padres de Familia que cada año era un factor importante en el funcionamiento del grupo, estos señores de verdad estaban muy comprometidos con la educación de sus hijos.
Volvimos a los campamentos de nombre propio, muy a lo 47, constantes salidas al aire libre, llegamos a tener 3 o 4 campamentos al año, tuvimos celebraciones muy importantes, como nuestra participación en el CADAMIS DEL CENTENARIO 2007, en cuya comisión también tuve el gusto de estar, así como en la semana scout de ese mismo año, donde los festejos fueron importantes, y no era para menos, 100 años solo se cumplen una vez.
Así mismo, el 2008, tuvimos la suerte de ser un grupo que alcanzaba su numeral en cantidad de años de existencia. Y también celebramos a lo grande, los 47 años del grupo 47.
Yo siento que en esa ocasión muchas cosas uno las toma con más tranquilidad, y eso es debido a la experiencia que una ha adquirido, aprendes a conocer mejor a las personas y saber en qué momento y cuales decisiones tomar.
Sé que puede verse como falta de consideración o de aprecio por esos años, no contar más experiencias de ese periodo, pero al contrario, yo quiero guardar cada instante como uno de los mejores, porque eso fue. El grupo funciono bien, con amistad, responsabilidad, respeto y sobre todo, un espíritu de colaboración impresionante. La pasamos muy bien, sin nada que lamentar y sin problemas grandes que nos pudieron debilitar. A todos los integrantes del grupo 47 de aquellos años, solo les debo mi mejor aprecio, porque lo que vivimos fue un episodio hermoso y reconfortante.
Claro, que a veces la calma se vuelve tormenta, y nadie iba a sospechar que después de esa tranquilidad como Jefe de Grupo del Cusco 47, se iba a aproximar algo muy diferente a lo vivido, que más que otra cosa, conllevaría demasiada reflexión sobre la naturaleza humana de algunos voluntarios del movimiento scout en el Cusco, tras increíbles conductas y experiencias en una labor que se me encargo por consenso. Así, se abrirá el episodio más largo de esta serie de Dirigente Institucional que me he propuesto contar, y es cuando me tocó ser, Comisionado Local de Cusco.
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